La Columna

Civ-Evolución

Por Otto Von Bismarck (Kramsib)

La primera vez que oí hablar de Civilization corría el año 1995, un compañero del colegio me hablaba de cruentas batallas contra los Zulúes, de diplomáticos que espiaban gobiernos extranjeros y de continentes sumergidos bajo las aguas por la amenaza del calentamiento global.

Aquel juego cayó poco después en mis manos y aún recuerdo que mi primera partida acabó a las tantas de la mañana en busca de la tecnología que me llevara a los ferrocarriles.

Durante los años posteriores quienes se acercaban a mí debían aguantar como les hablaba de la última ciudad conquistada por mis fuertes ejércitos, el último desembarco sufrido por sorpresa o como rompía los tratados firmados un turno antes con mis rivales. Aquellas largas batallas se renovaban con cada nueva versión de Civilization, así en 1997 me hice con la segunda entrega y en 2002 con Civilization III.

Muchos acusan a la serie de Civilization de haber variado poco de una versión a otra, y puede que tengan parte de razón, porque los que ya somos algo veteranos en esto encontrábamos poca dificultad en adaptarnos a cada nueva entrega.

Sin embargo, con Civilization IV es diferente, aunque conceptualmente Civilization IV sigue teniendo las mismas bases que los anteriores Civilization, me he encontrado con que tengo que partir de cero de nuevo, me vuelvo a sentir con el entusiasmo del principiante, una sensación que creí olvidada hace tiempo. Paso los minutos escudriñando el árbol de tecnologías y la civilopedia para trazar la mejor estrategia, y aún así, la complejidad táctica ofrece tal variedad de posibilidades que hace que cada partida con Civilization IV sea completamente diferente. Hoy todas las civilizaciones se unen en un complot contra mí, mañana me desarrollo en perfecta armonía y colaboración con mis aliados, pasado me veo en una coalición frente a una civilización tiránica y despótica y al día siguiente es mi civilización la que arrasa todo a su paso.

Esta es la civevolución, los pasos de Civilization a lo largo de la historia de los videojuegos, para muchos es una saga legendaria, pero para nosotros, los Civadictos, es algo más, un sentimiento, un estado de ánimo y de consciencia. Tomar el control económico, político y militar de una civilización, desde sus inicios hasta su final, glorioso a veces, agónico otras tantas, pero que siempre deja una impronta, en los anales de la historia.

 
 

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